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Escrito por Vilmar Trinta Negrón vtrintanegron@elorientalpr.net
Miércoles, 26 de Enero de 2011 15:50 |
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“Mi hijo fue objeto de burla en el salón de clases” |
Un grupo de padres de estudiantes de la Escuela Especializada en Bellas Artes de Humacao demandaron al profesor de baile Jorge Ríos Matos por este cometer alegados actos de maltrato institucional y acoso, contra sus hijos. A raíz de esta conducta, conocida por su término en inglés como Bullying, los estudiantes han tenido que abandonar la escuela y han presentado problemas emocionales.
“Mi hijo es flaco y él (Ríos Matos) se pasaba diciéndole que estaba gordo. Le decía, así tu no vas para ningún lado como bailarín, y mi nene no quería comer”, expresó Grisel Castro Medina sobre la situación con su hijo, que actualmente es estudiante de la Petra Mercado.
Castro Medina explicó que su hijo fue objeto de insultos parecidos a este en repetidas ocasiones, pero que por miedo a represalias el estudiante que cursaba el séptimo grado no le permitía llegar hasta el maestro. No fue hasta que Grisel se enteró de que el maestro Ríos filmó a su hijo en clase haciendo una rutina de baile y luego les enseño la grabación a otros estudiantes para que, según ella, vieran lo mal que bailaba y las cosas que no debían de hacer. “Mi hijo fue objeto de burla en un grado 11 cuando mi hijo estaba en séptimo empezando a bailar. El casi no le daba participación en la clase y cuando lo ponía a bailar era para grabarlo y burlarse de él”, dijo con voz entrecortada la demandante.
“Eso es maltrato institucional, tan es así que el nene estuvo todo el semestre pasado llorando que por favor lo sacara. Salió de ese grado con 3.43 de promedio pero me dijo, yo quiero entrar a Mayagüez (Colegio Universitario de la UPR) si me dejas aquí no voy a poder te pido que me saques. Dejó algo que le apasiona y a sus compañeros pero tenía que aliviar su carga emocional”, añadió la madre quien explicó que los hechos ocurrieron en el 2008.
De acuerdo con los padres el grabar a los estudiantes era una práctica del maestro hasta que se radicaron las querellas relacionadas a este caso. Sin embargo, mencionaron que las grabaciones nunca han estado disponibles para los padres. “Las grabaciones no aparecen y yo tampoco firmé nada para autorizarlo a grabar. Solamente tengo el testigo del joven que vio el vídeo en el salón. Las grabaciones deben de quedarse en la escuela y allí no están”, subrayó Castro Medina.
Por su parte, el abogado de los cinco padres demandantes, el licenciado Manuel A. Rivera Lugo aseguró que esta conducta del maestro se repite con otros estudiantes y señaló que aunque los padres han radicado querellas en el Departamento de la Familia y han puesto en sobre aviso a la División Legal de Educación mediante declaraciones juradas, ninguna agencia ha respondido. “Hay una demanda radicada y solicitamos un interdicto para que se prohibiera la relación del maestro Río con los estudiantes”, añadió.
Lo lógico es que inicien una investigación y no vuelvan a contratar a este maestro. Estos hechos ocurrieron en el 2008 y 2009 y nosotros hemos enviado varias cartas al Departamento de la Familia. Esta agencia alega que no hay maltrato institucional porque han hecho varias entrevistas a maestros de la misma escuela y no han encontrado nada, pero porqué no entrevistan a los estudiantes.
Una parte de la demanda sobre daños y perjuicios, difamación y libelo y maltrato institucional, indica que “Los vejámenes, insultos, maltrato, acoso y hostigamiento de Ríos han provocado temor, inseguridad y perjuicio a los menores que atentan con la obligación del ELA de proveer un ambiente de seguridad, protección y paz en las escuelas públicas de Puerto Rico”.
A tales efectos, el juez Israel Hernández del Tribunal de Humacao citó al director de la escuela, Wilfredo Peña y de acuerdo a su testimonio ordenó a Jorge Ríos Matos evitar todo contacto con los menores codemandantes en la escuela tanto en sus actividades cotidianas y sus clases así como también en sus actividades especiales como recitales y otros”, según dicta la orden de interdicto provisional emitida el 30 de septiembre de 2010. De ahí en adelante los menores no pudieron tomar el curso de baile.
En el recurso legal aparecen también como demandantes Domingo García Ortiz, quien es el presidente del comité de padres de la clase graduanda 2011, junto a su esposa Carmen Dávila Santiago. También Wilfredo Concepción Romero y María del Carmen Rodríguez Castro.
Intentó suicidarse
Por otra parte, Carmen Gloria García Rivera narró como su hijo intentó privarse de la vida en un salón de clases, supuestamente tras no aguantar la presión de los maestros y luego de que una maestra le insinuara que tenía cuatro F en la materia de matemáticas.
“Tenia unas tijeras se llegó a cortar la mano y la maestra le quito las tijeras. Yo radique una querella de maltrato institucional y nunca me escribieron ni me contestaron. Lo llevé a la sicóloga porque el niño está muy afectado. El tiene déficit de atención con hiperactividad y no ha tenido el acomodo razonable que lo cobija por la Ley federal 504 y en ese sentido el niño se siente rezagado”, argumentó García Rivera al tiempo que explicó que considera cambiar de escuela a su hijo que pertenece al programa de Artes Gráficas.
Piden la renuncia al Director
Los padres y el propio Licenciado indicaron que el nombramiento no cumple con una carta circular que establece que el director de esa escuela debe tener especialidad en Artes, sin embargo la especialidad de Peña es en ciencias y matemáticas.
Además señalaron como negligente la decisión del director de volver a contratar al maestro Ríos Matos aún cuando es objeto de estas imputaciones de maltrato institucional. De otra parte, los padres alegaron que Peña cobra dinero en efectivo por prestar las instalaciones del plantel para actividades propias del estudiantado, lo que según ellos no está permitido.
“La clase de cuarto año empezó en décimo grado con 75 estudiantes, en agosto del 2010 tenía 43 y actualmente quedan cerca de 38. Los estudiantes se están yendo”, concluyó el licenciado Rivera Lugo. El caso aún está vigente en los tribunales.
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